En el momento en el que las nuevas tecnologías verdaderamente te calan (a cada cual en una situación), uno apropia una identidad virtual, ubicua, que proporciona la virtud de la cuasi omnipotencia comunicativa. (Estoy evitando entrar en el campo de la realidad virtual, donde se es uno con el avatar y la virtuosidad abarca más campos).
Internet en movilidad y conexiones satelitales con geoposicionamiento potencian este cambio. La punta de los dedos y lo virtual, dos significados del concepto digital que se sinergian en las personas con el uso y la experiencia, con naturalidad.
La generalización, abaratamiento y amabilidad de los dispositivos universalizará una nueva Red donde los nodos no los identificaremos (aunque estén) con datacenters mastodónticos ni sites, sino con personas, personas con la virtuosidad de lo virtual.
Se habla de nativos digitales a los nacidos de los 80 en adelante. Es del todo ineficaz, anteriores a los 80 existen usuarios así como también encontramos analfabetismo digital entre muchos jóvenes.